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Xerach convierte la incertidumbre sentimental en pop eufórico con Tú me quieres, yo te adoro

Xerach convierte la incertidumbre sentimental en pop eufórico con Tú me quieres, yo te adoro

La artista canaria presenta su segundo álbum, un trabajo de ocho canciones que explora el ghosting, los vínculos contemporáneos y el miedo a perder aquello que importa. Entre sintetizadores, baterías y una potente dimensión audiovisual, Xerach reivindica el pop queer como un espacio de expresión, identidad y libertad.



Hay una contradicción que define buena parte de las relaciones actuales: nunca habíamos tenido tantas formas de comunicarnos y, sin embargo, entender qué siente otra persona puede resultar cada vez más complicado. Los mensajes que dejan de llegar, las relaciones que se diluyen sin explicaciones y la sensación de que todo puede cambiar de un día para otro forman parte de una realidad que Xerach transforma en materia prima para su música.

Con Tú me quieres, yo te adoro, su segundo álbum, la artista canaria convierte esas inquietudes en ocho canciones que se mueven entre la vulnerabilidad emocional y la euforia del pop. No busca instalarse en la tristeza ni convertir la incertidumbre en un ejercicio de nostalgia. Su propuesta consiste en transformar aquello que duele en melodías expansivas, ritmos, sintetizadores y estribillos que invitan a compartir las emociones en lugar de esconderlas.

El resultado es un trabajo que habla de los vínculos contemporáneos desde una perspectiva generacional y que encuentra en la música una forma de responder a un mundo en el que pocas cosas parecen permanentes.

Querer mientras todo cambia

La canción que da título al álbum concentra buena parte de su planteamiento. «Vivirlo antes de que estalle todo, tú me quieres, yo te adoro» funciona como una declaración afectiva que, a medida que avanza la composición, adquiere una dimensión colectiva.

Las voces se superponen, los sintetizadores ganan amplitud y la canción crece hasta convertirse en una pieza concebida para trascender la intimidad de su mensaje. Lo que comienza como una expresión de deseo termina funcionando como una invitación a vivir el presente, incluso cuando el futuro parece difícil de anticipar.



Esa tensión atraviesa las ocho canciones del disco: letras vulnerables que encuentran su fuerza en producciones diseñadas para crecer, explotar y generar una respuesta emocional. El miedo al abandono, los vínculos frágiles y la soledad no desaparecen, pero dejan de ser un destino inevitable para convertirse en experiencias que pueden transformarse a través de la creación.

En ese recorrido también aparece Pobre Diabla, una reinterpretación del conocido tema de Don Omar que Xerach lleva a su propio terreno. La artista se apropia de una referencia popular para construir una lectura contemporánea, atravesada por su identidad y su sensibilidad queer.

No se trata simplemente de recuperar una canción conocida, sino de abrir nuevas posibilidades de interpretación y demostrar cómo una obra puede adquirir otros significados cuando cambia la mirada desde la que se cuenta.

Una artista que construye su propio universo

En Xerach, la música no termina cuando acaba una canción. La imagen, el cuerpo, el movimiento y la puesta en escena forman parte de una misma propuesta creativa.

Sus videoclips amplían el significado de las composiciones mediante el uso del color, la performance y situaciones que incorporan elementos inesperados. En el universo visual de Pobre Diabla, una azotea madrileña, el humo rosa y la presencia de bomberos contribuyen a construir una narrativa que se mueve entre lo teatral, lo absurdo y lo expresivo.

Esta dimensión audiovisual no funciona como un complemento decorativo, sino como una extensión de su identidad artística. Cada lanzamiento ofrece nuevas formas de aproximarse a sus canciones y refuerza una manera de entender el pop como una experiencia que implica tanto al oído como a la mirada.

Detrás de esa visión existe una creadora que escribe, produce, canta y toca sus propias composiciones. Su relación con la batería resulta fundamental para comprender cómo construye sus canciones: el ritmo no es únicamente una base sobre la que desarrollar una melodía, sino el punto de partida desde el que organiza su universo sonoro.

Esa conexión entre música, movimiento e imagen le permite desarrollar una propuesta reconocible dentro del nuevo pop español, con una sensibilidad contemporánea que no necesita renunciar a la experimentación para conectar con el público.

De la formación jazzística a una identidad propia dentro del pop

Antes de situarse al frente de su propio proyecto, Xerach desarrolló una trayectoria musical vinculada a diferentes lenguajes y disciplinas. En 2016 publicó Tizziri, una suite jazzística que marcó su debut como líder y puso de manifiesto su formación instrumental.

Su paso por Berklee College of Music, donde recibió un reconocimiento como mejor alumna cum laude, y sus estudios superiores de batería jazz en la ESMUC forman parte de una preparación que después ha trasladado a diferentes contextos musicales. También ha trabajado como compositora para Warner Chappell Music.

En 2025 presentó Canciones Bobas, un proyecto que marcó un paso decisivo al situarse como cantante de sus propias composiciones. A partir de ahí, su propuesta fue consolidando una identidad en la que las canciones y su desarrollo escénico y audiovisual avanzan de forma conjunta.

Su actividad profesional tampoco se limita a su proyecto personal. Xerach toca y produce para artistas como Christina Rosenvinge, Roba Estesa y La Mare, además de ejercer como percusionista de Ale Acosta, conocido por su trabajo en Fuel Fandango. Estas colaboraciones la han llevado a participar en giras por Europa, Latinoamérica y África.

La composición para otras disciplinas amplía todavía más ese recorrido. En danza, ha participado en proyectos como Pies de Gallina, reconocido en los Premios PAD y los Premios Lorca. En 2022 trabajó con Marta Pazos en Safo, producción presentada en el Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida. En 2025, además, fue nominada a los Premios Canarios de la Música en la categoría de Mejor Canción del Año.

Toda esa experiencia converge ahora en una etapa en la que su nombre y su visión creativa ocupan el centro de la propuesta.



El pop queer como espacio de libertad

La identidad de Xerach atraviesa su música sin reducirse a una etiqueta. Su aproximación al pop queer forma parte de una expresión artística en la que las relaciones, el deseo, la vulnerabilidad y la construcción de la identidad encuentran espacio para desarrollarse sin solemnidad.

En Tú me quieres, yo te adoro, esa perspectiva convive con una clara vocación melódica y una energía que busca conectar con el público desde la emoción. La artista habla de cuestiones complejas sin convertirlas necesariamente en canciones oscuras: prefiere llevarlas hacia un terreno donde el baile, la intensidad y el sentido colectivo también tienen cabida.

La propuesta plantea así una forma de resistencia que no necesita adoptar un tono grandilocuente. En ocasiones, consiste simplemente en permitirse sentir, expresar lo que sucede y compartirlo con otras personas.

Desde Canarias, Xerach continúa construyendo un espacio propio dentro de la escena musical nacional, combinando formación instrumental, producción, composición y una marcada visión audiovisual. Su segundo álbum reúne esas facetas en un proyecto que mira de frente a las contradicciones sentimentales de su generación y las transforma en canciones destinadas a ser vividas en compañía.

Porque si los vínculos pueden romperse, los planes cambiar y el futuro permanecer abierto, quizá la respuesta no esté en intentar controlarlo todo, sino en aprender a vivir aquello que merece la pena mientras sucede.

Y ese es el impulso que recorre Tú me quieres, yo te adoro: hacer del pop un lugar donde la vulnerabilidad no esté reñida con la euforia y donde querer, incluso en tiempos inciertos, siga siendo una forma de afirmarse.

Xerach lleva su nuevo universo a los escenarios

La presentación del álbum se integra en una agenda que combina actuaciones propias, colaboraciones con otros artistas y presencia en festivales. Entre las citas destacadas figura el concierto de presentación previsto para el 27 de septiembre en la sala Villanos de Madrid, además de su participación en el Phe Festival y el Festival Boreal, ambos en Tenerife.

Su calendario también incluye actuaciones junto a Alice Wonder y Camela, así como diferentes citas en Canarias y otras ciudades españolas.

Con este recorrido, Xerach traslada al directo una propuesta en la que el ritmo, la interpretación y el componente visual forman parte de una misma experiencia. Una extensión natural de un proyecto que entiende cada canción como el comienzo de algo más amplio.